Se acerca el fin de este blog...
Siempre pensé que nadie llega a conocer bien a sus amigos, y ahora estoy teniendo la oportunidad de comprobar que, respecto a mí, al menos, esa teoría es cierta.
Hace algún tiempo, llevada por algún tipo de locura transitoria, recomendé a una amiga - a la que llamaremos Elena- abandonar su Space y crear un blog en la coctelera, sin revelar yo la dirección del mío. Sabe que tengo uno, claro, como otras dos personas, pero jamás le dejaría verlo. Sólo conoce este blog una persona de mi entorno -sufrí otro ataque de locura al darle la dirección, supongo-, y espero que siga así.
Cada vez que entro a su blog descubro nuevas facetas suyas que los durante once años que la conozco jamás he imaginado, y encuentro motivos para pensar que somos completamente distintas. Yo, por ejemplo, no doy ninguna importancia a las notas, creo que es una de las mayores barbaridades conocidas en la educación, y mi objetivo en el instituto no ha sido nunca leer cifras altas en el boletín de notas. Ella, en cambio, escribe:
"Le pregunto a Sofia, para ti qe es mas importante, la familia, amigos o tu pareja, ella dijo qe ella misma.
"Me hizo la misma pregunta a mi y dije los estudios pero dijo qe tenia qe elegir entre esas tres, me qede pensando y dije:
amigos no porqe(mire a sofia) sacan mas nota qe tu"
Más adelante comenta también:
"Mis padres intentaron que fuese lo mejor posible, en segundo de primaria hacia cosas de 4º pero al pasar a 3º se me impuso una elección, debia elegir entre seguir con la misma profesora y explotar al máximo mis capacidades convirtiendome posiblemente en una superdotada, o estar en otra clase con una profesora a la que la habian dado la carrera en una tombola pero estando con mi mejor amiga; y yo como es típico en una niña de 7 años elejí con mi amiga, una elección de la que ahora me arrepiento"
Antes de continuar con el artículo, hago una pequeña pausa para aclarar que las faltas ortográficas están incluidas en el texto original, y que la amiga a la que menciona en el segundo párrafo soy yo.
El segundo texto lo puedo comprobar, aunque, de estar en su situación, no sentiría así. Pero el primero... ¿Qué clase de persona es aquella que pone las notas por delante de la amistad? Mencioné en mi anterior artículo las estúpidas consecuencias de los estúpidos exámenes.. aquí tenéis un lindo ejemplo, la lucha por sacar más nota, por ser el mejor.. La envidia cuándo superan tus calificaciones.. provocan que alguien considere más importante un papel con números a un amigo (¿acaso no dicen que es un tesoro?)
¡ELIMINEMOS LOS EXÁMENES!
Ayer entré a su blog, en busca de sorpresas, y, ¡vaya!, su lista de amigos, que estaba vacía, ahora tiene unas veinte personas. No me llamó la atención hasta que vi el enlace al blog de Nathalie3 . Entonces me fijé, y descubrí, medio escondidos, varios blogs que visito con asiduidad.
¿Qué ocurrirá si se le ocurre visitar esos blogs, y los de los autores de los comentarios dejados en ellos?
Somos como el día y la noche, cierto. Pero el Sol y la Luna no lucen a la vez... Habrá que ver cómo se desarolla esto, y... quién sabe... quizá ha llegado ya el momento de ir a reinar a parajes más.. oscuros...


Ana dijo
vaya, animo
20 Junio 2006 | 06:15 PM